Alsodux es ya un pueblo con rasgos que preanuncian el Andarax, como si a lo largo de la historia hubiera querido particpar al tiempo de la vida de los dos valles. Pueblo sobre el que ha corrido una curiosa interpretación etimológica (de "Al-Sodux", forma dialectal andalusà que significaba "un sexto", y que corresponderÃa a su lugar de sexto pueblo de la taha de Marchena), su origen se sitúa en la alquerÃa árabe levantada en un lugar de carácter estratégico para la vigilanca del valle por el que se accedÃa a Guadix.
Como los otros pueblos de la comarca, la Reconqista cambió radicalmente su vida y la guerra de los moriscos lo redujo a una importante crisis económica y cultural. El nuevo urbanismo castellanizante impuesto por los trinfadores no llegó, al igual que sucedió en la práctica mayorÃa de AndalucÃa, a superar el aire arabizante de su perfil urbano, hasta el punto de que incluso el mayor sÃmbolo de los nuevos tiempos, la iglesia, tiene rasgos que podrÃan encontrarse perfectamente en el norte de Africa: un campanario que asemeja un alminar, una puerta de entrada con alfiz, su mismo estilo mudéjar. Hasta el color, entre terroso y dorado, recuerda las construcciones andalusÃes y magrebÃes.
Deprimida tras la crisis del parral, su población ha sufrido a lo largo del siglo un fuerte retroceso y hoy son los cÃtricos su principal cultivo, y por lo tanto la principal fuente de ingresos del pueblo, un rasgo tÃpico de los vecinos del Medio y Bajo Andarax al que Alsodux siempre ha mirado con vocación de incorporarse.